El Como de Fàbregas aplasta al Torino y se ilusiona con la Champions.
El Como 1907 atraviesa el momento más brillante de su historia reciente. El equipo dirigido por Cesc Fàbregas ofreció una exhibición futbolística de alto nivel al imponerse por un contundente 6-0 frente al Torino, un resultado que no solo impacta por la magnitud del marcador, sino por lo que representa en la lucha por los puestos de privilegio en la Serie A. Con esta victoria, el conjunto lombardo se instala en la quinta posición y queda a solo dos puntos de la zona Champions.
Lejos de ser un episodio aislado, la goleada confirma una tendencia clara: el Como ha dejado de ser una sorpresa para convertirse en una realidad competitiva. El equipo muestra personalidad, equilibrio y una idea de juego bien definida que le permite competir de tú a tú contra cualquier rival del campeonato italiano.
Superioridad total y un partido resuelto desde el inicio
Desde el primer minuto, el Como impuso condiciones. La presión alta, la velocidad en las transiciones y la precisión en el último tercio del campo desbordaron a un Torino que nunca logró asentarse en el partido. En apenas un cuarto de hora, el marcador ya reflejaba una ventaja clara para los locales, fruto de un arranque intenso y eficaz.
El dominio no se limitó al aspecto ofensivo. En defensa, el conjunto de Fàbregas se mostró ordenado, agresivo en la recuperación y muy sólido en las ayudas, reduciendo al mínimo las aproximaciones del rival. Cada recuperación se transformó en una nueva amenaza, y el paso de los minutos solo amplificó la diferencia entre ambos equipos.
La goleada se fue construyendo con variedad de recursos: jugadas colectivas bien elaboradas, acciones a balón parado y remates de media y larga distancia que levantaron al público en el Giuseppe Sinigaglia. Un auténtico recital que evidenció la confianza y el momento de forma del equipo.
Un proyecto consolidado que desafía a los grandes
Este triunfo cobra aún más valor en el contexto de la temporada. Hace apenas unos días, el Como había dado un golpe de autoridad al imponerse con claridad como visitante ante la Lazio, y ahora refrenda ese nivel con una actuación demoledora en casa. La regularidad comienza a ser una de las principales virtudes de un equipo que sabe cuándo acelerar y cómo gestionar los partidos.
Además, el rendimiento colectivo permite que el equipo no dependa exclusivamente de una figura. Incluso sin una actuación deslumbrante de Nico Paz, el Como mantuvo su alto nivel gracias a la aportación coral de un plantel cada vez más conectado con la idea del entrenador. Jugadores clave atraviesan un excelente momento de forma y se han convertido en piezas determinantes dentro del engranaje táctico.
En la clasificación, el impacto es significativo. El Como supera a históricos como la Juventus, amplía su ventaja sobre perseguidores directos y se afianza en puestos europeos con una renta importante sobre el séptimo clasificado. La posibilidad de disputar competiciones continentales ya no es una utopía, sino un objetivo tangible.
Cesc Fàbregas ha logrado construir un equipo reconocible, ambicioso y competitivo, capaz de combinar buen fútbol con resultados. Lo que nació como un proyecto ilusionante ha evolucionado hasta convertirse en uno de los fenómenos más atractivos del fútbol italiano actual. El Como sueña, y lo hace con argumentos sólidos.
