Semenyo ilumina St James’ Park y acerca al City a la final de la Liga.

Antoine Semenyo ha necesitado muy poco tiempo para demostrar que su fichaje es oro puro para Pep Guardiola. El extremo ghanés, incorporado el pasado viernes procedente del Bournemouth, volvió a ser decisivo al marcar el gol que abrió el triunfo del Manchester City ante el Newcastle (0-2) en St James’ Park, en el partido de ida de las semifinales de la Copa de la Liga inglesa.

El impacto de Semenyo está siendo inmediato. Tras debutar con gol y asistencia en la aplastante victoria frente al Exeter en la FA Cup (10-1), el atacante volvió a ver portería en su segundo partido oficial con los ‘citizens’, confirmando que su adaptación al sistema de Guardiola ha sido tan rápida como efectiva. Incluso llegó a marcar un segundo tanto que fue anulado posteriormente por el VAR.

Guardiola introdujo varias novedades en su once inicial. James Trafford ocupó la portería en lugar de Gianluigi Donnarumma, mientras que Nico O’Reilly fue ubicado como pivote ante la ausencia por lesión de Nico González, dejando a Rodrigo Hernández en el banquillo. En ataque, Erling Haaland disputó su primer partido de la Copa de la Liga en tres años, aunque pasó prácticamente desapercibido.

El Newcastle, dirigido por Eddie Howe, también presentó rotaciones importantes. Nick Pope fue el elegido bajo palos en lugar de Aaron Ramsdale, mientras que Tonali y Woltemade comenzaron desde el banquillo. Pese a ello, el conjunto local arrancó con intensidad y dispuso de claras ocasiones para adelantarse en el marcador. Yoane Wissa tuvo la primera a los cinco minutos, pero su remate se marchó alto, y más tarde Joelinton cabeceó fuera un centro de Anthony Gordon.

El City intentó controlar el ritmo del encuentro a través de la posesión para silenciar el empuje de la grada, aunque sufrió en varios tramos del partido. Trafford fue clave tras el descanso, firmando dos intervenciones decisivas ante Wissa y viendo cómo el larguero repelía un potente disparo de Bruno Guimarães. El perdón del Newcastle lo castigó el City sin piedad.

En el minuto 53, Jérémy Doku desbordó por la izquierda y envió un centro raso que, tras un ligero desvío de Bernardo Silva, encontró a Semenyo en el segundo palo. El ghanés no falló y empujó el balón a la red para silenciar St James’ Park. Poco después, volvió a marcar, pero el VAR anuló el tanto tras una prolongada revisión por fuera de juego previo de Haaland.

El 0-2 deja al Manchester City en una posición muy favorable de cara al partido de vuelta y confirma que Antoine Semenyo se ha convertido, en cuestión de días, en una pieza clave dentro del engranaje de Guardiola. Chelsea y Arsenal abrirán mañana la otra semifinal, en busca del segundo boleto a la gran final.

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